all Spanish
Spanish posts

Puentes de Amistad en Venta de Garajes y Formando Nueva Iglesia

1.28. 2020 Written By: Adriana Celis 17 Times read

La pareja de casados Jaime y Suhelen Cazares, dedicaron mucho tiempo de su vida al ministerio cristiano en el estado de Kansas en la Iglesia Menonita Casa Betania, donde Jaime era pastor. Cuando ellos apenas eran novios, tenían el ferviente deseo de servir al Señor en su obra, pero el sueño se veía un tanto lejano. Después de haberse casado,  buscaron la dirección y guía del Señor, mediante oración y ruegos, Dios contestó sus oraciones usando dos mujeres quienes los recomiendan para que Jaime se vincule como pastor a una pequeña iglesia que estaba comenzando en Newton, Kansas.  Se requería de un pastor con el don de la música. Ellos cumplían con los requisitos, ahí empieza una de las aventuras más grandes de sus vidas, pastorear y continuar con el trabajo de plantación de la Iglesia Menonita Casa Betania. Cuando la recibieron contaba con un número muy pequeño de asistentes, esto no los desanimó, al contrario, trabajaron muy duro para darle crecimiento a la nueva iglesia.

Día a día empezaron a buscar estrategias simples pero efectivas que los acercaran a las personas que Dios añadiría a la iglesia. Un fin de semana con ayuda de algunos miembros de la iglesia usaron la estrategia de visitar ventas de garaje o los “garaje sales” para así tener un contacto más cercano con las personas y crear puentes de amistad invitándolos a tomar café, reuniéndose en las casas y construyendo comunidad donde se relacionaban mejor con las personas y les hablaban del amor trasformador del Señor Jesucristo. Es así como muchas personas acudieron y escucharon el llamado que el Señor les estaba haciendo. Cabe resaltar que Jaime también se desempeñó como “coach” de un equipo de fútbol donde participaron sus hijos junto con otros niños para el entrenamiento. Jaime les compartió a los niños y a sus padres del amor de Dios, esto definitivamente generó un impacto positivo en la vida de las personas, comenzaron a integrarse a la comunidad de la iglesia. Los nuevos participantes de la iglesia vieron el reflejo del amor de Dios en la vida del matrimonió Cazares al ver que ellos buscaban no solo compartir las buenas nuevas del Evangelio, sino también brindarles a los recién llegados, un trato digno sin importar su trasfondo cultural.  “…Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo…” 1 Corintios 3.11.