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Recuerdos Del Futuro en América…y Más Allá: Encuentro 8, Guías Para Encuentros de Reflexión Comunitaria

12.19. 2018 Written By: Por Tony Brun 23 Times read

El Dr. Tony Brun, teólogo, profesor y escritor ofrece la siguiente serie de estudio bíblico para ser coleccionada: Guías Para Encuentros de Reflexión Comunitaria. Esta es la octava parte de la serie, con la esperanza que la disfruten, les sirva de recurso en el ministerio y que sea de gran provecho para todos los lectores. –Marco Güete

 

Introducción

El sueño revelador y las profecías que anuncian,  así como los mitos y las palabras que atribuimos a algún Dios personal o tribal o universal, son una experiencia encontrada en todas las culturas y religiones premodernas o modernas.  Es decir, es un dato evidente en la humanidad. Al fin y al cabo, todo lo que decimos saber sobre Dios, fue un humano que lo dijo.  En otras palabras “es importante no olvidarnos que todo lo que sabemos del Absoluto es siempre a través de un ser relativo que nos habla y esta es siempre una manera relativa de hablar del Absoluto” (Jean-Yves Leloup: O Anjo como Mestre interior. Ed. Vozes. Rio de Janeiro 2010, pág.24. Traducción libre).

Como en el cristianismo, también las culturas profundas de las Américas atendían a los sueños reveladores, las profecías, los mitos y las palabras atribuidas a algún Dios. Aunque muchas de estas culturas estaban en un estadio mítico-mágico de la evolución humana – como también lo están ciertas doctrinas cristianas –  es sorprendente que por tales canales “revelaban” a sus pueblos acontecimientos que luego ciertamente sucedieron como hoy lo sabemos por la historia.

Los vestigios majestuosos de aquel desarrollo civilizatorio, están entre nosotros. Aquella sabiduría profunda sobrevivió generación tras generación y todavía la escuchamos a pesar del desprecio y del etnocidio cultural.  Esta presencia milenaria atestigua todavía hoy de una Presencia anterior – infinitamente anterior – a la llegada del dios cristiano y europeo.

En tal acercamiento ¿podemos equivocarnos?  Si.  En todo caso, ni desprecio ni fascinación. Más bien, observación y discernimiento. En una palabra, ser inteligentes (intelegere, “leer por dentro” o intelege, “despertar en nosotros una vigilancia, una atención”).

Pero como dijera hace más de un siglo el místico armenio George Gurdjieff  “el drama de las iglesias es que ya no saben más que son escuelas” llamadas a cultivar ese discernimiento, esa inteligencia.

En general, cuando aumenta la cultura y la educación declina el fanatismo.  Entre dos personas que dicen cada una tener la verdad, puede haber una guerra. Entre dos personas que dicen ser verdaderos, esto es, que no se mienten a sí mismos – aunque puedan equivocarse – no hay espacio para la guerra.

Tres textos de la vida de tres culturas distintas en las Américas nos recuerdan lo que después sucedió…nos recuerdan lo que continúa…nos recuerdan el futuro.

 

PARTE 1. Textos de la Vida

El que hizo el sol y la luna avisó a los tainos que se cuidaran de los muertos. Pero el dueño del cielo también les avisó que mucho más se cuidaran de la gente vestida.

El jefe Cáicihu ayunó una semana y fue digno de su voz:

_ Breve será el goce de la vida. Los hombres vestidos llegarán, dominarán y matarán.

 

Bebeagua, sacerdote de los dakotas (sioux), soñó que seres jamás vistos tejían una inmensa telaraña alrededor de su pueblo. Despertó sabiendo que así sería, y dijo a los suyos:

_ Cuando esa extraña raza termine su telaraña, nos encerrarán en casas cuadradas, sobre esta tierra estéril y en esas casas moriremos de hambre”.

 

Chilam Balam, el que era la boca de los dioses, recordó lo que todavía no había ocurrido:

_ Dispersados serán por el mundo las mujeres que cantan y los hombres que cantan y todos los que cantan…Nadie se librará, nadie se salvará…Mucha miseria habrá en los años del imperio de la codicia. Los hombres, esclavos han de hacerse. Triste estará el rostro del sol… Se desplomará el mundo, se hará pequeño y humillado…

 

Nota: Las profecías – como los mitos – ocurren en la vida. Son pronunciadas y escuchadas en la historia, en la vida. Estos tres textos de culturas caribeña, mesoamericana y norteamericana, profetizaron un futuro cercano en su época y que hoy identificamos como la invasión, conquista y colonización de antiguas culturas y vastos territorios de lo que hoy llamamos “las Américas”.  Los textos casi no necesitan comentarios, sólo oídos para oír. Ellos son el recuerdo de un futuro todavía realizándose… no solamente en las Américas, sino más allá.

Leamos todo el texto para comprenderlo en su totalidad.

Los tres versos son de diferentes tradiciones culturales (taínos, dakotas y mayas). Sin embargo, ¿en qué se asemejan?

¿Cuál le ha impresionado más de los tres versos? ¿Por qué?

 

Observemos el verso 1.

 

¿A quiénes se refiere la frase “…la gente vestida”?

¿Por qué la advertencia de “cuidarse mucho más de la gente vestida, que de los muertos”? ¿Qué dice el texto al respecto?

Podemos interpretar  “la gente vestida o los hombres vestidos” como “lo que se ve, el mal visible, concreto”, que “llega, domina y mata”

Podemos interpretar también “los muertos – según el texto – como “un mal invisible, que no es concreto, intangible, espiritual”. Hoy, no pocas iglesias que están todavía en un estadio de desarrollo mítico-mágico, fácilmente caen en la sugestión colectiva y generalizada de temor “a los muertos”  llamándoles demonios, espíritus, etc.  Entonces, conjurar y exorcizar este mal no-visible es su máxima preocupación eclesial.   A la misma vez, poco o nada perciben y se cuidan del otro mal, el visible, el concreto, que no se somete a conjuros y exorcismos y que también “llega, domina (invade y explota) y termina matando”.

¿Qué cosas o fenómenos serían para nosotros ese “mal visible” del que mucho más hemos de cuidarnos?

 

Observemos el verso 2.

¿Qué sabemos de los indios dakotas o más conocidos como “sioux”?

En este caso, ¿quiénes son “los seres jamás vistos”?

´Con qué imágenes se relata la llegada y dominio de esa “extraña raza” sobre los sioux? Es una imagen acertada? ¿Por qué?

La telaraña es un “sistema” entretejido y fuerte que permite a la araña cazar, dominar y matar.

¿Con cuáles elementos aquellos conquistadores – extraña raza – tejieron su telaraña alrededor de los pueblos profundos de las Américas?

Al pensar en la vida actual de los pueblos originarios en el Norte, Centro, Caribe y Sudamérica, ¿sobre qué profetizaron estas palabras? “…nos encerrarán en casas cuadradas, sobre esta tierra estéril y en esas casas moriremos de hambre”.

 

Observemos ahora el verso 3.

Aquí no se habla de “gente vestida o raza extraña” para citar al sistema conquistador, pero se usa una frase aún más fuerte y actual. ¿Cuál es?

¿Qué cosas caracterizaban al “imperio de la codicia” hace poco más de 5 siglos? ¿Qué rasgos le caracterizarían hoy?

Notemos la progresión perversa y trágica como producto de la invasión europea vista ahora desde las víctimas: Imperio, codicia, esclavitud, desplome, pequeñez y humillación del mundo.

 

Para reflexionar:

 

“Breve será el goce de la vida, moriremos de hambre, nadie se salvará”.  Estas frases profetizaban de un hecho histórico que sucedería y sucedió… y que continúa sucediendo.

 

“Aquella violenta marea de codicia, no se abatió sobre estas comarcas sino al precio del genocidio nativo. Las investigaciones recientes mejor fundadas atribuyen al México precolombino una población que oscilaba entre 30 y 37 millones de habitantes, y se estima que había una cantidad semejante de indios en la región andina; América Central contaba entre 10 y 13 millones de habitantes.

Sumaban entre 70 y 90 millones de personas cuando los conquistadores extranjeros aparecieron en el horizonte. Un siglo y medio después se habían reducido, en total, a sólo 3 millones y medio.” (Eduardo Galeano:  “Las Venas Abiertas de América Latina”. Ed. Siglo XXI. México 1980. 29ª. Edición, pág. 58)

 

PARTE 2. Textos de la Biblia

Leamos todo el texto bíblico en Eclesiastés 4:1-4

Comparemos las dos revelaciones (Vida y Biblia)

¿En que se asemejan?

¿En que se diferencian?

 

Observemos los versículos 1 a 3.

 

“Me volví y vi”, indica mirar más detenidamente la realidad; volverse a la historia y “ver”. Enumeremos lo que el autor “vio”.

El autor dice: “vi todas las violencias”. ¿Qué nos indica en el texto que vio “violencias”?

Si nos volvemos a “ver” la realidad en las Américas, ¿qué vemos? ¿Qué nos indicaría que vemos “violencias”?

En los versículos 2 y 3 el Eclesiastés (o Predicador) es profundamente pesimista. ¿Nosotros sentimos el mismo pesimismo al “ver” la realidad americana (y mundial)? ¿Por qué? ¿Hay signos de esperanzas? ¿Cuáles?

 

El versículo 4 también podría haber sido pronunciado por un observador del proceso de invasión, conquista y colonización de las Américas. ¿Por qué?

 

Hay quienes piensan que reflexionar en todo esto es “aflicción de espíritu” y por lo tanto, inconveniente. ¿Qué pensamos nosotros?

 

¿Cómo podemos reflexionar mejor acerca de cosas del pasado, pero que aun suceden? ¿Será que “el pasado dice cosas que interesan al futuro” como dijo Eduardo Galeano?

 

Para Mayor Información

Puede comunicarse con Marco Güete, Director de Ministerios Hispanos para la Educación Pastoral y de Liderazgo de la Agencia Menonita de Educación Marcog@MennoniteEducation.org